
Qué ganas de que las calles de concreto, frías, sin vida, desteñidas, ocupen el lugar que debería ser… un camino de tierra, parte de un bello bosque…
Qué el ruido, de aquellas maquinas asesinas que transitan por las calles, sea no más que el ansiado sonido de un bosque, el son del río, el sonar de vida, de seres silvestres, viviendo sus pequeñas vidas…
Qué la contaminación que tapa nuestra visión hacia las montañas, no sea más que neblina, que sabremos que desaparecerá…
En algún momento, pero desaparecerá.
Qué aquellos bultos caminantes, que obstaculizan tu caminar, no sean mas que árboles, viviendo sus infinitas vidas.
Qué esos monumentos a la atrocidad, con cientos de pisos, no interrumpan el resplandor de la luna o de las estrellas del firmamento.
Qué ese color grisáceo de la urbe, de las calles, no sea mas que un color enverdecido o café como la tierra, que tanto dicen que hace falta, pero sus ansias y tecnología, totalmente obsoleta, la destruye sin más ni más.
Qué ganas de poder construir todo de nuevo o destruir todo lo que hay ahora… pero con el sólo hecho de pensarlo, te llaman desequilibrado mental.
Qué ganas de no seguir metido en toda esta misma mierda.
¿Por qué seguir progresando? ¿Sí esto… no nos lleva a ningún lado?
¿No haz pensado que esto, tarde o temprano nos terminará destruyendo?
Lamento tanto cuando pequeño haber sido materialista…
Lo lamento tanto…
Pero, ¿Quién cuando pequeño no lo fue? ¿Quién no dijo < ¡Mío!>, al ver un juguete?
Cuando pequeños tan materialistas y avaros…
Pero por lo menos algunos dejan de serlo, solo algunos…
Los otros siguen en el mismo juego.